Este ensayo de John Ralston Saul trata sobre el legado de Joseph Howe, su célebre defensa en 1835 y sus contribuciones a una clara postura canadiense con respecto a la libertad de expresión y la libertad de prensa. Saul evoca la época en que el debate político era una prioridad para la sociedad, y los medios de comunicación lo cubrían, y la época en que por primera vez fue reivindicada la democracia para sentar las bases del país. En un estilo lleno de humor y de solemnidad, Saul nos ofrece un panorama sucinto de la historia canadiense y de nuestras incertidumbres actuales. Su libro es una ambiciosa arenga en favor de la democracia participativa y los medios de comunicación inteligentes para el futuro.